Cloud computing o computación en la nube

Una auténtica revolución se está cociendo en IT, y se la denomina “cloud computing”, también conocida como «informática en la nube” o «computación en la nube«.

Se trata de usar la capacidad de procesamiento y de almacenamiento de servidores y computadoras repartidos por todo el mundo, unidos entre sí a través de Internet.

Ya usan este sistema Amazon.com y otros jugadores fuertes en el tema son Google, IBM, Microsoft y Sun Microsystems.

Las pioneras en esta “computación en las nubes” son empresas de Internet como Google, Yahoo, las redes sociales y los servicios de juegos online, que muchas veces diseñaron sus propios centros de datos según esos principios. Las necesidades de este tipo de compañías basadas en la Web están creciendo pero, además, las empresas tradicionales también están interesadas en los «cloud data centers» o Centros de (Proceso) de Datos en la Nube, lo cual abre un mercado potencial enorme.

La ventaja de la cloud computing es que resulta muy barata y para aprovechar su potencia, basta con desarrollar una capa de software que permita gestionar los recursos y las herramientas de programación. En el caso de Amazon, sus servicios S3 (Simple Storage Service) y EC2 (Elastic Compute Cloud) ofrecen los servidores de la empresa para que clientes de alojamiento web (hosting) puedan aprovechar los recursos subutilizados. Así, hacen negocio con algo que era un costo hundido.

Comercialmente, la librería online no vende el uso de una máquina, sino de una determinada potencia, que puede ejecutarse en una u otra computadora en distintos momentos y circunstancias. Incluso es posible modificar la demanda a partir de las necesidades de procesamiento que existan puntualmente, sin tener que contratar ni espacio ni capacidad de cálculo que la mayor parte del tiempo no se van a emplear.

Sun Microsystems también sacó el año pasado un producto para ese mercado: un centro de datos alojado en un contenedor de 20 pies. Dell, por su parte, comenzó un esfuerzo en este espacio el año pasado. Y Hewlett-Packard anunciará un producto bastante pronto, según dicen ciertas versiones. Muchas empresas más pequeñas también se están preparando para aprovechar esta ventana de oportunidad.

IBM también ha decidido ofrecer a las empresas de Internet el hardware especial que necesitan para la “computación de las nubes”. Y ciertos analistas y clientes que han testeado su producto, llamado iDataPlex, dicen que la compañía adoptó un enfoque muy original, que sus sistemas consumen 40% menos energía que los servidores normales y que están diseñados para comprimir más del doble de datos en el mismo espacio. IBM comenzará a venderlo a partir de mayo y, en principio, irá a grandes clientes con centros de datos que tienen cientos de miles de servidores.

Microsoft también lanzó un software para participar en la carrera por el aprovechamiento del nuevo mercado de la “cloud computing”. Es un sistema para la administración de bases de datos con base en la Web, llamado Live Mesh. El propósito es borrar la distinción entre el software activado mediante el sistema operativo Windows y una elaborada combinación de servicios que serán entregados a dispositivos electrónicos vía Internet.

El lanzamiento de Live Mesh es un importante cambio estratégico en Microsoft, cuyo sistema operativo ayudó a popularizar las PC. Un documento estratégico que circuló entre los empleados de la compañía en estos días, con la firma de Ray Ozzie, dice que “la Web es el núcleo de un entramado social”. Esa declaración es la primera de un conjunto de tres “principios rectores” que Ozzie describió en el documento de cinco páginas titulado “Actualización de la estrategia en servicios”. La conclusión es que, al sacar a la PC del centro de la escena, Microsoft está reenfocando algunos de sus recursos para equipararse con sus rivales en “cloud computing”.

Al respecto, el consultor argentino Enrique Carrier, director de Carrier y Asociados, observó en una columna en el diario Infobae.com que:

“Microsoft es el exponente máximo de aplicaciones tradicionales que residen en el dispositivo (caso Outloook, Office y otras), por más que esté tratando de incursionar en aplicaciones basadas en la Web, pero siempre haciendo equilibrio con su negocio tradicional. Por su parte, Google tiene una estrategia basada en la Web, que se manifiesta no sólo en su Gmail sino también más recientemente en los Google Docs, que no es otra cosa que un conjunto de aplicaciones (procesador de texto, planilla, etc.) que están alojadas en la red. La ventaja de este modelo es que tanto aplicaciones y documentos están disponibles desde cualquier dispositivo que tenga un navegador, quedando la administración de aplicaciones y contenidos en manos del proveedor y no del usuario. La desventaja es que es fundamental la disponibilidad de conectividad constante, con un piso de ancho de banda para que las cosas funcionen apropiadamente”.

Microsoft llama a su nueva estrategia servicios adicionales de software (software plus services). Sin embargo, esta visión se apoya en software basado en la Web que servirá para entregar entretenimiento además de software empresario a todo tipo de dispositivos, celulares incluidos, o sea que es lo mismo que “cloud computing”. La empresa cree que en el mundo electrónico del futuro, centrado en la Web, no habrá un solo dispositivo dominante.

El tema crucial con las aplicaciones online es cómo se financian. Al respecto, Carrier enumera distintos modelos:

“En algunos casos, especialmente en aplicaciones verticales, se paga un abono mensual que varía en función de las características a las que se quiera tener acceso, la cantidad de usuarios y otras variables. Un claro modelo de software como servicio. Cuando se trata de aplicaciones más masivas y horizontales, generalmente éstas son gratuitas para el usuario. Así, típicamente el recurso para financiarlas por parte del proveedor es la inclusión de publicidad”.

La nueva demanda y batalla en el mercado en los próximos años será vender en vez de productos software y hardware propiamente dichos, vender SaS (Software as Services) o sotware ya implementados en un hardware online y cobrar por su uso mensual según las necesidades del cliente.